El color de estas aguas me tiene fascinada, ¿puede ser más bonito?
En la entrada de la semana pasada, te contaba acerca de las badlands y sus paisajes de mil y una formas. Pues bien, lo que hace tan especial a este lugar que hoy te muestro es la confluencia de esas tierras blanquecinas junto con el agua del embalse de Algeciras, produciendo este color tan vivo y mágico.
Desde este espectacular mirador, observamos el Barranco de Gebas y, sobre el horizonte, Sierra Espuña y sus morrones. Su paisaje de cárcavas, barranquizos y cañones, desprovisto de cubierta vegetal, queda a merced de la erosión. Un escenario tan singular, que ha sido declarado Paisaje Protegido de la Región de Murcia.








Cómo llegar
Hay diversas opciones de ruta, tal y como puedes ver aquí. Sin duda la más común es la circular, rodeando todo el embalse. No obstante, también está la opción de ir sólo al mirador, en un pequeño paseo de unos 2 kilómetros para los menos andarines 😉 Para esta opción, habría que tomar la carretera comarcal C-2 hacia Fuente Librilla, y continuar siguiendo el canal del trasvase hasta encontrar una pista forestal a la derecha.
Si quieres saber más sobre este entorno, te dejo este interesante artículo que fue publicado en La Verdad.


Me despido esta semana haciendo mención a Manuel Avellaneda, reconocido pintor ciezano que captó la belleza de nuestros paisajes en su obra.
¡Hasta la próxima!







































































